¿Anacrónica yo?

Hoy, 1° de enero, estaba en la cocina colocando mi nuevo calendario de pared para el 2021 y me acordé de un artículo que leí sobre las cosas que serán pronto obsoletas (si no lo son ya) y me di cuenta de que me estoy convirtiendo en una persona anacrónica en muchos aspectos.

Mi calendario de pared es algo que me encanta… es un calendario con fotos de teteras, tazas y demás artículos relacionados al ritual de tomar el té. Soy una apasionada del té y además madrugadora, por lo que me encanta entrar a la cocina tempranito en la mañana cuando los demás duermen y, mientras espero que hierva el agua, me pongo a mirar los detalles de la foto y leo la pequeña reseña que tiene – que, por lo demás, es de lo más entretenida. Me encanta cambiar de mes y ver cuál es la siguiente foto que me toca (aunque generalmente al empezar el año le doy un vistazo a todo el calendario y afortunadamente me olvido de cuál viene después). Pero, según me dice el oráculo de la modernidad, los calendarios – y más aún los de pared – no tienen nada que hacer ya en nuestras vidas; nuestro teléfono se encarga de decirnos qué día es – aunque sí debo confesar que he dejado la agenda de papel y he adoptado la digital porque realmente es muy cómoda.

Luego me puse a pensar en otras cosas que van a desaparecer y que me encantan. Por ejemplo, los discos compactos. ¡¡¡Puedo oír a los jóvenes saltar y pensar, pero si para eso está Spotify!!! No lo dudo… Pero para mí hay un placer especial cuando llego al taller a pintar y reviso mis discos para seleccionar y decidir qué música voy a poner y en qué humor estoy… Ese momento en que voy viendo cuáles tengo y escogiendo algunos, me sirve para ir pensando en paralelo sobre lo que voy a hacer en el día con relación a lo que esté pintando.

Igual me pasa con los DVD.  ¡¡¡Nuevamente puedo oír a todas las nuevas generaciones rechinar los dientes y jalarse los pelos!!! ¡¡Si para eso está el streaming!! Pero el streaming no siempre tiene las cosas que a mí me gustan y que están en los DVD que atesoro. Tengo colecciones de museos, historia del arte, series antiguas (como As Time Goes By, una serie inglesa de yo no sé cuándo y que de vez en cuando la saco y la veo como quien se cobija con una frazada antigua y deliciosa), así como películas que ya ningún streaming que se respete sigue teniendo.

También leí que pronto dejarían de existir los relojes analógicos y que todos serían digitales. ¡¡Eso sí que no!! ¡¡Cómo me van a decir que un reloj digital puede compararse con uno analógico!! Sobre todo, si es para usarlo como reloj pulsera.

Sí, es verdad que las cosas son más rápidas y exactas, pero siento que estamos perdiendo ciertos gustitos que nos daban las cosas más lentas, tal vez menos exactas, pero que permitían un cierto margen para soñar…

9 comentarios en “¿Anacrónica yo?

  1. Norita, no puede ser que vayan a desaparecer los calendarios de pared, nosotras los seguiremos teniendo porque son muy entretenidos y decorativos, asimismo, los relojes de pulsera!!, a mi que me encantan y tengo varios, yo los seguiré usando.

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