Fantasmas y Espíritus

El otro día, tomando cafecito con unas amigas, surgió el tema de los fantasmas y espíritus… ¿Por qué un tema tan sacado de los pelos? No lo sé… Pero, en fin… sobre temas sobrenaturales, mantengo una mente relativamente abierta. Felizmente, nunca se me ha cruzado un espíritu en mi camino, pero como nadie ha regresado del más allá, no me voy a cerrar a decir que de ninguna manera existe algo parecido. A veces me inclino más a pensar que las sensaciones que algunas personas sienten en determinados lugares podrían ser ecos de vidas que se vivieron allí, de emociones fuertes sufridas. Tal vez algunas sensaciones podrían quedar impregnadas en algunos lugares. ¿Quién sabe?

A raíz de esta conversación, estuve pensando en las creencias en espíritus y fantasmas a lo largo de la historia y a través del mundo y me puse a buscar un poco de información al respecto. Les comparto un brevísimo resumen de lo que estuve leyendo.

Hoy en día, el país que más ve, oye, siente y disfruta de sus fantasmas es, sin duda, Inglaterra. Casi no existe ningún antiguo castillo, pasadizo, calle, escalera, cementerio o casa que no presuma de su propio fantasma. Son famosos y hasta hay viajes especiales para buscar a estos mensajeros de otros tiempos y otras dimensiones. Pero son tantas las personas que han tenido experiencias extrasensoriales parecidas en ciertos lugares que no sé si podríamos descartarlos automáticamente como producto de la imaginación.

En casi todas las religiones a lo largo de la historia, desde las religiones nativas americanas hasta las religiones orientales, existe la creencia de que se puede tener contacto con los espíritus de los ancestros a quienes honran y respetan.

En China se celebra una vez al año el día de los Fantasmas Hambrientos, durante el cual los espíritus pueden reunirse con los vivos y las familias preparan alimentos y otras ofrendas para sus parientes fallecidos. Algo parecido ocurre con la visión indígena mexicana que creen que los que se fueron regresan en el Día de los Muertos para convivir con sus familiares y disfrutar de los altares que han puesto en su honor.

El famoso Halloween es una antigua herencia de los celtas que creían que, durante una noche al año, los espíritus podían regresar y caminar con los vivos. La idea de los disfraces nos viene desde muy lejos en el tiempo cuando se usaban para confundir a los fantasmas y las calabazas iluminadas son ecos de los faroles que se colocaban para indicarles los caminos a tomar.

Japón tiene una gran tradición de fantasmas y los ha clasificado en varias categorías que van desde los vengativos hasta los que cuidan a los niños que dejaron atrás, pasando por los traviesos y los que intentan seducir a los seres vivos… Y en India, el hinduismo contempla la existencia de fantasmas que se pueden encontrar en varios lugares, tales como palacios, edificaciones dilapidadas y bosques.

De una cosa podemos estar seguros, todos vamos a saber algún día qué viene después. Como decía Shakespeare, “Morir, dormir; dormir, tal vez soñar”… Me gustaría pensar que cuando sea mi momento de irme, me permitan dar un paseo por todo el mundo… ver los lugares que me han gustado muchísimo y los que no llegué a conocer. Me encantaría también encontrarme con personas que se fueron antes que yo, poder conversar con ellos y darles un abrazo. Me haría feliz también viajar un poco en el tiempo como observadora y ver lo que realmente pasó en la historia… en fin, quién sabe qué nos espera…

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