Hablando Sola

No sé si achacarlo a la pandemia con su consecuente aislamiento o si se lo endoso a cualquier otra circunstancia, pero últimamente me he dado cuenta de que cada vez con mayor frecuencia, me sorprendo a mí misma hablando en voz alta cuando no hay nadie más… en otras palabras, estoy hablando sola.

Ante la confusión y alarma de los que me rodean (asumo que se preguntan si ya empezó a patinarme la cabeza), decidí buscar información al respecto que procedo a compartir con todos aquellos que disfrutan de este diálogo unipersonal.

Según estudios realizados, la mayoría de las personas hablan solas constantemente – así que no somos ni raros ni pocos. Antiguamente se consideraba que el hablar solos era un signo de “locura”. Sin embargo, actualmente los científicos se han dado cuenta de que, muy por el contrario, esto es un signo de inteligencia y de alta función cognitiva (¡hasta casi de genialidad!). Muchas veces, nos vamos dando instrucciones sobre lo que vamos a hacer o estamos haciendo y esto nos permite concentrarnos mejor en la tarea que realizamos. Hablar solos nos ayuda a ver las cosas de manera más objetiva y nos ayuda también a darnos ánimos en determinadas circunstancias, según algunos estudios realizados, y dicen, además, que es beneficioso para el cerebro. ¿Qué más se puede pedir? Eso sí, que nuestras palabras a nosotros mismos sean siempre bondadosas. Nada de agresividades.

Lo que podría resultar un poco embarazoso es encontrarnos hablando solos en algún lugar público y que los demás nos miren raro. Felizmente, con el tema de los audífonos de los teléfonos móviles actuales, lo más probable es que crean que estamos enfrascados en alguna conversación telefónica…

Por lo tanto, si en algún momento se dan cuenta que están hablando solos, recuerden que están en compañía de muchísimos otros y que, a lo mejor, resulta que están demostrando signos de genialidad!!

Un comentario en “Hablando Sola

  1. Recuerdo desde pequeña escuchar a las personas mayores hablar solas. Los niños también hablan solos cuando están jugando, por ejemplo. Tal vez, existe una etapa en nuestras vidas, en la que nos autolimitamos por viejas e icorrectas creencias de lo que representa. A mí personalmente, el hablar sola me ayuda a estructurar y recordar las cosas que me propongo hacer y el orden en el que las voy a realizar. Desde prioridades de trabajo hasta la lista de la compra… Me considero completamente cuerda. También es verdad, que no tengo (todavía) conversaciones conmigo misma 🙂

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