Hoy logré vencer un miedo totalmente intrascendente, pero como todo logro merece ser celebrado, aquí va el mío… MUERO por los postres con merengue y nunca me había animado a intentar hacerlo. Siempre me habían dicho que era todo un tema. Sin embargo, una amiga me dio una receta para hacer un Pavlova de fresas y finalmente, después de pensarlo un poco y considerando que era poco lo que tenía que perder, preparé el merengue y salió buenísimo. Lo serví con fresas y crema chantilly y será un postre que prepararé varias veces de ahora en adelante.
Un poquito de historia sobre la Pavlova… Australia y Nueva Zelanda se disputan la creación del postre, que, por cierto, fue preparado en honor de la gran bailarina rusa de ballet, Ana Pavlova. Dicen que visitó Nueva Zelanda y el postre se creó en su honor. Según Wikipedia, «la profesora Helen Leach, de la Universidad de Otago encontró en Nueva Zelanda un libro muy antiguo donde hay una receta parecida a la Pavlova. Este libro es del año 1929. De ser esto cierto dejaría sin efecto el que Australia fuese el autor ya que las primeras recetas encontradas provienen del año 1940.»
Si se animan a prepararlo, aquí comparto la receta:
Ingredientes:
Para el merengue:
- 1 taza de azúcar finamente granulada
- 1 cucharada de maicena
- 3 claras de huevo que estén a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de vinagre blanco
Preparación
Para el merengue:
Calentar el horno a 300°F poniendo la rejilla en medio del horno. Dibujar un círculo de aproximadamente 7 pulgadas sobre papel encerado. Voltear el papel y colocarlo sobre una fuente de horno. Si lo desean, pueden hacer merengues individuales.
Mezclar el azúcar con la maicena en un bol.
Batir las claras con un poquito de sal en un batidor eléctrico a velocidad media hasta que forme picos suaves.
Aumentar la velocidad del batidor y agregar el azúcar con la maicena, una cucharada a la vez. Una vez que se haya agregado todo, hay que batir un minuto más.
Agregar el vinagre y aumentar la velocidad del batidor y batir por aproximadamente 5 minutos hasta que el merengue esté brillante y mantenga picos más firmes.
Esparcir cuidadosamente el merengue sobre el papel (en un círculo grande o en varios más pequeños – a mí me salieron 6 merengues individuales) haciendo que los bordes sean un poquito más altos que el centro para rellenar el centro con la fruta y crema. Hornear los merengues hasta que estén de un dorado suave y tengan una costra encima (aproximadamente 50 minutos). El centro quedará suave, tipo malvadisco).
Apagar el horno y dejar la puerta del mismo un poquito abierta. Dejar enfriar dentro del horno por una hora.
Cuando estén fríos hay que pelar el papel del merengue… yo traté de despegar los primeros con una espátula y se me rompieron un poquito. Luego me di cuenta que es mejor pelar el papel del merengue, levantando el papel con merengue y todo y con cuidado pelarlo.
Rellenar con fruta (con fresas queda buenísimo) y crema y a disfrutar!!!!
